Touluse Lautrec, metro y medio de genialidad

Photolautrec
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Un personaje extravagante, alcohólico y nocturno. Así era Touluse Lautrec, un genio hijo de primos, de ahí su aspecto, criado en ambiente burgués, que a finales del S. XIX decidía lanzarse al mundo de la pintura.

Tras varios años amparado por maestros de la época (como lo fueron Bonnat o Cormon) monta su propio estudio y se lanza a la noche parisina a captar cada momento de Montmartre.

Lautrec rechazaba el paisajismo de sus coetáneos los impresionistas para adentrarse en la nocturnidad del Salon de la Rue des Moulins, el Moulin de la Galette, el Moulin Rouge, Le Chat Noir o el Folies Bergère. Todo lo relacionado con este mundo, incluida la prostitución, constituyó uno de los temas principales en su obra. En sus obras de los bajos fondos de París pintaba a los actores, bailarines, burgueses y prostitutas. A estas las pintaba mientras se cambiaban, cuando acababan cada servicio o cuando esperaban una inspección médica. Touluse conseguía captar en sus obras la cotidianidad de los bajos fondos parisinos.

Pero más que por sus óleos, Lautrec pasará a la historia por sus carteles, considerado padre del cartel moderno. Su influencia del arte japones con las sombras y siluetas , así como el uso de técnicas como la litografía, harían de sus carteles el comienzo de una nueva era en el mundo de la publicidad.

El artista comenzaría a recibir encargos de los locales nocturnos más importantes de Montmartre para promocionar sus espectáculos. En sus carteles hay relación entre texto y letra. El cartel se dirige a convencer y requiere una imagen limpia, eficaz, y llamativa. Le importa de modo especial el estímulo psicológico.

A partir del dato visivo profundiza y capta lo personal. Al captar el rasgo personal, se decanta por el dibujo, el pastel y litografía. Lautrec entiende el arte como comunicación de actualidad.
chat jardin moulin

A finales del siglo XIX,el cartel se había convertido en un medio fundamental para la difusión de los numerosos productos que ofrecía la industria del consumo. Muchos artistas se sintieron atraídos por este nuevo formato y lo aprovecharon.

Se inició así un proceso de transformación del cartelismo en un auténtico fenómeno artístico.  Los carteles debían vender una idea, un producto, y los artistas que los crearon inventaron un nuevo lenguaje, directo y eficaz: el lenguaje de la publicidad.

De este modo, a través del cartel artístico, es como da sus primeros pasos la publicidad moderna.
Por si os habéis quedado con ganas de Lautrec os dejamos un interesante documental sobre la vida y obra del genio.

Posted on: 4 junio, 2015, by : Agencia Trelium

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